Comer sin duda alguna es un placer y el cerebro así lo percibe, cada vez que ingerimos un alimento de nuestra preferencia se obtiene una especie de satisfacción singular que no es capaz de percibirse con otra actividad. Siempre se nos ha dicho que mientras más nos guste y mas agrado nos de un alimento mayor serán las ganas de consumirlo, esto es algo totalmente falso las personas que comen y aumentan de peso sin control no estan totalmente satisfechos por lo tanto no han sentido la gratificación que buscan.

Gordos de mente pensar mejor ayuda a bajar de peso
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El cuerpo humano es una máquina perfecta cuyo principal fin es la obtención de energía para seguir en funcionamiento, dicha energía viene de los alimentos y quien controla nuestra forma de procesarlo es el cerebro o más especifico aún el sistema nervioso. Este sistema por medio de la emisión de agentes químicos conocidos como «beta-adrenérgicos» es capaz de activar todos aquellos órganos encargados de quemar la grasa acumulada en el tejido adiposo, existe un tipo de tejido adiposo de coloración marrón que se encarga de liberar nutrientes de la grasa almacenada en él, este se ubica a nivel del cuello y es activado por la sensación de frío siendo otra vía para la metabolización de energía.

Entonces si de quemar nuestra grasa se encarga nuestro cerebro ¿Porque muchas personas no logran bajar de peso?, la respuesta es fácil ¡todo esta en nuestra mente!

El peso no disminuye si no cambias tu mente

El sistema nervioso es quien gobierna nuestra forma de utilizar la energía, el decide si utilizarla o almacenarla hasta que la necesitemos. Muchos estudios de este mecanismo se han realizado con el pasar los años, el mas reciente ejecutado en la escuela de Medicina de la Universidad de Yale ha demostrado que: en las personas obesas las reacciones químicas que se encargan de indicar la sensación de saciedad e iniciar el proceso quema-grasa trabaja de forma lenta. Lo que quiere decir que el problema radica desde la mente, de esta manera se pueden clasificar a los cerebros como sensibles o dominantes frente a la obesidad y se ha evaluado la influencia de alimentación materna durante el desarrollo fetal.

Gordos de mente pensar mejor ayuda a bajar de peso.

Una patología que avala esta hipótesis es la ingesta compulsiva, en esta enfermedad las personas comen sin ningun freno como resultado al desarrollo de emociones depresivas o conductas negativas que exprese el individuo donde no se permite que el cerebro haga su trabajo, obviamente las personas con ingesta compulsiva terminan en obesidad sin embargo no quiere decir que todos los obesos sufren de esta afección psiquiátrica.

El cerebro es quien avisa cuando nos sentimos totalmente saciados así como también es el que determina nuestros antojos, para demostrar esto en la Universidad de Carnegie Mellon realizó un experimento donde se les dijo 33 veces consecutivas a un grupo de sujetos que imaginarán comerse las golosinas M&Ms, al finalizar la sesión se les ofreció consumir todas las M&Ms en la vida real que quisieran, aquellos que se imaginaron todas las veces indicadas comerse los chocolates mostraron rápida saciedad ingiriendo menos M&Ms.

Todo esta en la actitud

Muchas personas mencionan al metabolismo, enfermedades y genética pero sin duda alguna la actitud con la que te enfrentes a las cosas es la que determina si puedes o no disminuir tu peso, por eso es importante mantener pensamientos positivos y alentadores durante el proceso planteado para bajar de peso. Este método sigue un patrón donde se relaciona el lenguaje con el comportamiento, por lo tanto controlar lo que piensas es el primer paso decisivo y es que si no te alientas tu mismo ¿Quien mas lo hará?.

Si dices frases negativas como «No puedo bajar de peso» «Me quedaré gordo siempre» y a fines te estas saboteando a ti mismo y no permitirás que tu cerebro indique más rápido la sensación de saciedad, por lo tanto debes programar a tu mente con frases como: «comiendo menos chatarra bajaré de peso» «me siento orgulloso(a) porque se que alcanzaré el peso que quiero» y de esta forma cuando cambiemos nuestros pensamientos cambiaremos a su vez nuestro peso.